Descansa de las luchas de la vida

El que habita al abrigo del Altísimo se acoge a la sombra del Todopoderoso.
(Salmo 91:1)

¡Dios es fiel! Cuando te afirmas en esa verdad tu corazón puede descansar porque sabe que Dios cuida de los que confían en él. No se trata de actuar sin pensar ni de ser irresponsable. ¡Es una cuestión de fe! Creer a pesar de las circunstancias va en contra de lo que dice el mundo. Jesús es nuestro amparo y nuestra verdadera protección.

Aun cuando el camino sea difícil, ten la seguridad de que en los brazos del Señor puedes recuperar las fuerzas y el ánimo para tu jornada. Como una brisa suave, el Señor soplará llevándose el llanto, los dolores del cuerpo, la culpa, los sueños rotos y el cansancio de la vida. Haz del Altísimo tu abrigo y encuentra un refugio real para todas tus luchas. Prueba a confiar de verdad y entrega todo tu corazón al Señor. ¡Encontrarás alivio y paz en su presencia!

Descansa tu corazón en Jesús

  • ¡Ora! Entrega tus aflicciones y tu cansancio a Dios. Él restaurará tus fuerzas.
  • Lee la Biblia. Haz de su lectura tu alimento diario y recibe fortaleza por la Palabra de Dios.
  • Entrega todo a Dios. Cuando intentamos cargar cosas por nuestra propia fuerza terminamos sobrecargados, frustrados y desanimados. Cuando las dejamos en las manos de Dios, él sabrá qué hacer.
  • Confía de todo corazón. Dios es todopoderoso, grandioso, te ama y te trata con bondad.

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